Yo soy el hambre, soy la sed
siempre al acecho, soy crecer.
Yo soy la vida, soy nacer
siempre lo he hecho, soy el ser.
La cortina ya no te cubre, y no te proteje el manto
ya no sirve que lucubre si al final todo es llanto
en ésta existencia lúgubre
sólo creo en el canto.
cuando la verdad se descubre
y vemos el propósito santo.
Aunque el brío esté mal visto
y la acción planeada
y nada se haga de imprevisto
y el amor evitado
corran por ahí, niños del Sol
vivan, sean, amen, sientan.
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